Dentro del humor gráfico argentino existe una gran diversidad de estilos y maneras de contar. Pero hay una en especial de la que surió un nuevo tipo de personaje: aquel cuyo nombre o apellido define su personalidad, y de la que Guillermo Divito y Lino Palacio, fueron sus máximos exponentes. Es en este rasgo característico, en el que se basa el chiste de cada tira, acentuándose aún más en el remate final.
Este tipo de personajes, tan populares hasta principios de los ´70, han ido desapareciendo poco a poco dejando un enorme espacio vacío en las tiras de diarios y revistas, pero permaneciendo para siempre en la memoria y en el corazón de los lectores.
Mr. Posta es un consejero errante, de buena posición económica y social, al que las personas acuden para pedirle consejos que van desde sencillos problemas domésticos, hasta grandes desafíos filosóficos, sabiendo que siempre tendrá una respuesta precisa para cada caso, o sea, siempre tiene la posta.
En los años ´60 tal vez hubiese sido "Sr. Lunga", hoy es "Mr. Posta".